Febrero 24 de 2010
Ahora que ya tenemos cierta claridad sobre el significado de la palabra Amor en Sathya Sai Educare, revisemos algunos experimentos que nos demuestran el poder del amor.
En la universidad de Chulalongkorn, en Bangkok, los estudiantes llevaron a cabo experimentos acerca del Amor y el efecto que tiene sobre las plantas, bajo la supervisión concienzuda de un profesor de botánica, en la facultad de ciencias. Los estudiantes cultivaron plantas parecidas a las caléndulas a partir de semillas. Para el experimento seleccionaron solamente las plantas del semillero, de cinco centímetros de alto. Éstas se dividieron y cultivaron en dos parcelas. La tierra utilizada fue mezclada con minuciosidad antes de separarla en los suelos. En ambos casos fueron mantenidas las mismas condiciones. Se midió el agua y se regaron las plantas. La temperatura fue la misma, los dos cultivos recibieron la misma cantidad de sol. La única diferencia consistió en que todos los días, un grupo de alrededor de veinte estudiantes llegaba y le irradiaba Amor a una de las parcelas, manteniendo la otra como un control. Los estudiantes que participaron recibieron un curso de instrucción en la práctica de sentarse en silencio y ya habían estado practicándola por un tiempo cuando comenzó el experimento. También se les enseñó a irradiar Amor imaginando luz que emanaba desde sus corazones hacia el objeto de su Amor. En este experimento se paraban mirando las plantas y con concentración, comenzaban a sentir y pensar. “Que el Amor fluya hacia estas plantas. Que las plantas estén llenas de Amor y Paz”. Luego imaginaban esta luz difundiéndose sobre las plantas. Después de cuatro semanas, se tomaron las mediciones del experimento. Se descubrió que en el cultivo que recibió Amor todas las plantas tenían muchas flores. En el grupo de control, ni una sola planta estaba en flor. Cuando se midió la altura de los tallos, las plantas que recibieron Amor tenían una altura promedio 49,2% mayor que las otras. Se realizaron análisis estadísticos sobre el resultado, y éstos mostraron claramente que las posibilidades de que ocurriera algo así eran muy escasas y que tenía que haber un factor externo que produjera la gran diferencia. Por lo tanto, se llegó a la conclusión de que la floración temprana y el mayor crecimiento fueron causados por el Amor que los estudiantes irradiaron a las plantas, puesto que todas las otras condiciones habían sido las mismas en ambas plantaciones.[1]
Y si hiciéramos el mismo experimento en el aula de clase, ¿Cuál creen que sería el resultado? ¿Qué creen que ocurre en unos niños que todos los días riegan con amor a sus plantas? Y si el maestro todos los días riega con Amor a sus niños, ¿Qué niños tendríamos?
¡Es fascinante éste tema del Amor! Tenemos una herramienta muy poderosa en nuestras manos que sólo puede ser utilizada con los fines más elevados para nuestra felicidad. Los invitamos a utilizarla.
Con amor y gratitud
Febrero 14 de 2010
Continuemos con nuestra sección introductoria “homologando significados”: La palabra Amor que utilizamos en Sathya Sai Educare se refiere al Amor puro que brota de un corazón puro. Todos tenemos la capacidad de dar y recibir Amor. Esta emanación pura que recibimos no viene a través de nuestros sentidos físicos, sino por medio de una facultad especial que todos tenemos. Veamos algunos ejemplos:
Si un niño se cae y se lastima el brazo, la madre corre hacia él y le toca el brazo con sus manos amorosas; de inmediato el niño deja de llorar y ya no siente dolor. Este es el amor de la madre.
Para desarrollar la excelencia humana en un niño que está creciendo, el Amor es de suma importancia. Cuando un niño es privado de un ser que le ame por un período de uno a tres meses, tendrá cambios dados por lloriqueos, pérdida de peso, detención en el índice de desarrollo, con el tiempo niegan el contacto, yacen postrados en las camitas la mayor parte del tiempo, aumenta la tendencia a contraer enfermedades interrecurrentes, aparece retraso motor generalizado y rigidez facial. Si la carencia de amor continua, la mortalidad en el primer año es del 30%. Cuando estos niños vuelven a ser queridos, los toman en brazos y les hablan con amor, la mayoría de éstos efectos se revierten en un porcentaje importante.
También en la escuela, si los maestros están llenos de Amor, cualquier cosa que enseñen conmoverá el corazón de los niños, estarán colmados de Paz y así tendrán mayor concentración y podrán emprender sus lecciones con facilidad.
Un profesor universitario pidió a su clase de sociología que fuera a los suburbios de Baltimore para conseguir doscientos casos de historias de muchachos. Les encargó que redactaran una evaluación del futuro de cada joven. En todos los casos los estudiantes escribieron. “”El no ha tenido una oportunidad”. Veinticinco años más tarde otro profesor de sociología revisó este mismo estudio. Había pedido a sus estudiantes que siguieran el proyecto para ver qué había sucedido con aquellos jóvenes. Con excepción de veinte que se había mudado o que habían muerto, los estudiantes llegaron a saber que 176 de los restantes 180 habían logrado un éxito superior a lo ordinario.
El profesor se sorprendió, y decidió continuar con el seguimiento. Afortunadamente, todos los hombres estaban en el área y podía interrogar a cada uno: “¿Cómo piensas que lograste tu triunfo?”. En todos los casos la respuesta vino con emoción: “Hubo una maestra”. La maestra aún vivía, así que preguntó a la ya anciana pero todavía lúcida dama cuál era la fórmula mágica que había utilizado para sacar de los suburbios a esos muchachos y llevarlos a realizaciones prósperas. Los ojos de la maestra parpadearon y sus labios se abrieron con una tierna sonrisa: “En verdad es muy simple”, dijo. “Amaba a esos muchachos”.
Queridos maestros ¡Qué inspiradora historia!. Parece que lo mejor que tenemos para dar, lo que puede transformar, cambiar destinos, construir vidas con sentido lo tenemos adentro de cada uno y quizás, de paso, le dé un sentido a nuestra propia existencia.
Con amor y gratitud
Instituto Sathya Sai de Valores Humanos Colom
Educare número 5. Agosto 2003. Pág. 3
René a. Spitz. El primer año de vida. Fondo de cultura económica. 1994
Tomado de sopa de pollo para el alma. Health communications Inc.,Florida
Febrero 7 de 2010
Queridos maestros de Valores Humanos:
Damos comienzo a este nuevo año en la certeza que sacaremos lo mejor de nosotros mismos. Como lo venimos realizando, haremos una pequeña introducción al tema con una sección que hemos denominado “homologando significados” intentando ponernos en sintonía, como cuando antes de un concierto los músicos se reúnen a afinar sus instrumentos.
Homologando de significados
Es muy probable que cada uno de nosotros atribuya a la palabra amor diversos significados. En Sathya Sai Educare entendemos que el Amor es la expresión de todas las virtudes, la esencia de la humanidad.
Este Amor no es una relación, es un estado del ser. Emana de la profundidad como la luz emana del sol que no puede dejar de alumbrar. Cuando brota de nuestro ser, llega a todos aquellos con quienes tenemos contacto, como una revelación a través de la cual se resignifica la realidad.
Cuando el amor esta en nosotros, amamos por naturaleza, no por elección. Este Amor es abarcador porque no discrimina, no cela, no posee, sino que llega a todos como la verdad más profunda de la condición humana. Es como una fogata, siempre encendida. Es imposible no sentir su calor estando a su lado.
Cierta vez, un pequeño pez le preguntó a un pez mayor:
- Todos hablan de esa cosa llamada mar pero, ¿qué es el mar?
- El mar es lo que te rodea- le respondió.
- Pero, ¿por qué no lo veo?
- El mar está dentro de ti y a tu alrededor. Naciste en el mar y morirás en el mar. El mar te envuelve como si fuera tu propia piel.
- A veces, los peces olvidan que viven en lagos, ríos, y mares. De la misma manera, en ocasiones, la gente olvida que vive en la magia del Amor.[1]
“Es el poder del amor el responsable que la tierra rote sin necesidad de un pivote. Es el poder del amor, el que hace a las estrellas cruzar el firmamento sin caer en la tierra. Es el poder del amor, el que mantiene a los océanos en sus límites. Es el poder del amor, el que hace al viento soplar incesantemente en todos los mundos. Este poder del amor es misterioso, infinito, el más maravilloso y el uno sin lugar a un segundo; éste permea a todo el cosmos. Toda la creación está saturada con amor.”[2]
Sathya Sai Baba
Queridos maestros, parece que tenemos al Amor más cerca que a nuestra propia respiración, nos rodea, nos envuelve, está en nosotros y hacemos parte de él sin percatarnos de ello. Parece ser que esta tarea de Amar, será de lo más sencillo….
Con amor y gratitud
Instituto Sathya Sai de Valores Humanos Colombia
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