Sathya Sai Baba nació el 23 de Noviembre de 1926 en India, en el estado de Andhra Pradesh a ciento sesenta kilómetros de Bangalore, en una pequeña aldea llamada Puttaparthi. Fue bautizado como Sathyanarayana Rajú.
Desde pequeño mostró extraordinarias cualidades y aptitudes que claramente lo distinguían de los demás niños Su compasión, benevolencia, sabiduría y generosidad hacia todos los seres vivientes produjeron en todos los que lo seguían, aún desde su juventud profundos cambios de carácter y conducta Era vegetariano por convicción y demostró mucho amor por los animales, tanto así, que le pedía a sus compañeros que no asistieran a las carreras de bueyes ni a las riñas de gallos. Era pacífico y obedecía fielmente a sus padres. A los 9 años ya demostraba una especial habilidad para bailar, cantar y componer canciones y poemas. Sus escritos tenían un componente de denuncia frente a las injusticias sociales.
A los 14 años, el 20 de Octubre de 1940, les comunicó a sus familiares y seguidores que des-de ese momento sería conocido como Sai Baba y que su misión era promover la regenera-ción espiritual de la humanidad, demostrando y enseñando los elevados principios, como ver-dad, rectitud, paz, no violencia y amor.
¿EN DONDE SE ENCUENTRA SAI BABA? Se encuentra en India en la ciudad de Puttaparthi, en su “ASHRAM”, o escuela espiritual, conocido como Prashanti Nilayam ( La Morada de la paz Suprema), En la actualidad se ha convertido en sitio de reunión de millones de personas procedentes de todo el mundo que buscan enseñanza y guía espiritual.
Sathya Sai Baba habitualmente se mezcla con sus devotos, orientándolos, consolándolos y animándolos en sus vidas, problemas y aspiraciones. Sus poderes sin límites trascienden la experiencia mundana y científica, así que Sathya Sai Baba está más allá de la comprensión humana.
¿A QUE HA VENIDO? “Yo he venido a encender la lámpara del Amor en sus corazones para que brille día a día con más resplandor. No he venido a hablar a favor de algún código de conducta. No he venido en ninguna misión de publicidad a favor de alguna secta o credo o causa; tampoco he venido a recoger seguidores para doctrina alguna. No tengo el plan de atraer discípulos o devotos a Mi redil o para el de cualquier otro. He venido a decirles de esta Fe Unitaria Universal, de este principio del Alma, de este Sendero de Amor, de este deber de Amar, de esta obligación de Amar”.
“Mi tarea no es simplemente curar, consolar y acabar con la aflicción individual. Existe algo más importante. La labor principal de un árbol de mango es producir mangos. Las hojas, las ramas y el tronco sin duda alguna son útiles a su manera. Así mismo, acabar con la tristeza y la aflicción es inherente a mi misión. Mi principal tarea es reestablecer el dharma en los corazones de las personas”.
“…Miles de vosotros habéis venido desde vuestros pueblos a este lugar para ver y escuchar a Sai baba, ¿no es así? Pues bien, a estos dos propósitos debéis añadir un tercero: también debéis veros a vosotros mismos y escuchar vuestra voz interna, tratando de descubrir vuestra propia verdad. Yo os estoy impulsando a que descubráis esta realidad. Esa es Mi misión…”
¿CUÁL ES SU MENSAJE? Él declara que los seres humanos no somos solamente cuerpo y mente, sino que tenemos un alma que hace parte del Alma Divina. Esta alma ha existido desde siempre y no sufre variaciones, es nuestra verdadera esencia que se caracteriza por la Conciencia y la Bienave-nturanza infinitas. Por lo tanto, el verdadero camino hacia la felicidad es la realización de nuestra esencia Divina. Esta realización – experimentar que se es uno con Dios - se logra por múltiples senderos como pueden ser el estudio de la antigua sabiduría y la meditación, este es el sedero del conocimiento; el servicio desinteresado a los necesitados o el sendero de la acción; y las actividades devocionales o el sendero de la devoción A través de cualquiera de ellos, el ser humano que los realiza va disolviendo su ego, su orgullo, y transforma su ca-rácter tornándolo más amable, generoso, entusiasta y paciente, lo cual paulatinamente le permite reconocer en el mundo la divinidad latente en cada ser y servirlo en cada acto diario. El mensaje de Sathya Sai Baba, al igual que santos y sabios de todas las culturas, hace én-fasis en la enseñanza de estos caminos de tal forma que según las tendencias innatas de cada aspirante, encuentre una guía para realizar la meta para la cual hemos nacido: Realizar a Dios en nuestro interior.
“Instalen a Dios en su corazón, piensen en El y hagan cosas buenas. Consideren cada actividad como el trabajo de Dios y actúen de acuerdo con ello. Servicio no es simplemente alimentar al pobre y llevar ropa a los necesitados; junto con eso deben cultivar Amor el cuál es eterno. Desde el amanecer hasta el anochecer todas nuestras acciones deben estar inundadas de Amor. Empiecen el día con Amor, llenen el día con Amor y pasen el día con Amor. Este es el camino a Dios”. |